Weathering with You (Tenki no Ko) (2020) – Movie Review

¡En español!

I might as well open by admitting that it’s gonna be impossible for me to talk about Weathering With You (a rather inelegant translation of its original title, meaning Child of the Weather) without going back to Your Name, director and writer Makoto Shinkai’s wonderful previous film, but in my defense there’s so much in common between the two.

Starting with the story and themes, the two films share a peculiar flair of magical realism where mysticism and supernatural phenomena live in mundane modern life. Your Name was about a country girl and a city boy who sometimes switched bodies and had to work together to avert a natural catastrophe; Weathering With You is about a country boy who runs away to Tokyo and befriends a city girl who is able to pray the constant rain away and temporarily cause the sun to shine, and they will also have to work together to avert a natural catastrophe.

Visually, the two films are practically indistinguishable, and if you’ve seen either of them you’ll know that’s a tremendous testament to the artists’ skill. What draws me about their common style is that it is an approach to art that is deliberately, intensely devoted to portraying the mundane over the extraordinary. CoMix Wave Films’ teams have mastered their craft to impressive levels, drawing, painting and animating real Tokyo streets and landscapes with such a degree of realism that you’ll almost feel like you can smell the rain or feel the puddles under your feet. There is a tendency in any film to choose the prettiest or most remarkable settings possible, and in an animated film where the imagination is the limit, it is certainly a choice to select unglamorized alleys covered in advertising, roads with mopeds and trashcans. It may sound like they are ugly backgrounds for a story, but they are made beautiful by the sheer artistry employed in bringing them to life, a squalid tenement building painted with the same care and dedication as a modern luxury skyscraper or a traditional Shinto shrine. Anyone who has been to Japan will see that the attention to detail is downright obsessive and recognize many small things like the subway announcements, the noises of machines or the fenced roads that follow along railroads.

Although I admire the craft, I did not connect as much with Weathering with You as a whole. Hodaka is a charismatic working class protagonist when he’s trying to make a living in Tokyo, but he and Hina enjoy neither the chemistry nor the repartee that made Your Name’s Taki and Mitsuha so fun to watch, and the general story loses all urgency for a long stretch in the middle before picking  up again for the climax. Still, it’s fun to watch and a joy to observe, not to mention a salve in comparison to the formulaic sameness of so much of Hollywood animation.

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El tiempo contigo (Tenki no Ko) (2020)

Lo mejor será que admita ya desde el principio que no voy a ser capaz de hablar de El tiempo contigo (una traducción algo curiosa del título original, que viene a significar “La hija del tiempo”) sin volver una y otra vez a Your Name, la maravillosa película anterior del director y guionista Makoto Shinkai, pero en mi defensa son dos películas muy similares.

Empezando por la historia y la temática, ambas obras tienen en común un peculiar estilo de realismo mágico en el que el misticismo y los fenómenos sobrenaturales existen en la vida moderna más corriente y moliente. Your Name trataba de una chica de campo y un chico de ciudad que a veces intercambiaban sus cuerpos y que debían colaborar para evitar una catástrofe natural; El tiempo contigo trata de un chico de campo que se fuga a Tokio y se hace amigo de una chica de ciudad que es capaz de interrumpir la lluvia constante y conseguir que el sol luzca brevemente gracias a sus plegarias, y de paso también tendrán que colaborar para evitar una catástrofe natural.

Visualmente, las dos películas son prácticamente indistinguibles, y si has visto cualquiera de las dos sabrás que eso es un enorme cumplido en lo que respecta a la pericia de los artistas. Lo que más me llama la atención de su estilo común es que se trata de un enfoque del arte deliberada e intensamente dedicado a retratar lo mundano antes que lo extraordinario. Los equipos de CoMix Wave Films han dominado sus respectivas disciplinas dibujando, ilustrando y animando calles y paisajes reales de Tokio hasta alcanzar tales cotas de realismo que creerás poder oler la lluvia o sentir los charcos bajo tus pisadas. Hay una tendencia natural en cualquier filme a elegir los entornos más bonitos o llamativos posibles, y en una película de animación en la que se podría imaginar cualquier cosa es curioso que hayan seleccionado callejones faltos de encanto y cubiertos de propaganda o carreteras con motos y bolsas de basura en las aceras. Podría parecer que son fondos feos para una historia, pero los hace hermosos el talento empleado en darles vida, un edificio de apartamentos destartalado pintado con el mismo mimo y dedicación que un rascacielos de lujo o un santuario sintoísta tradicional. Todo aquel que haya visitado Japón verá que no se ha omitido ningún detalle y reconocerá las pequeñas cosas como los anuncios del tren, los sonidos de las máquinas o las carreteras valladas que acompañan las vías del tren.

Aunque admiro el arte, al final no conecté tanto con El tiempo contigo en general. Hodaka es un protagonista de clase obrera carismático cuando trata de abrirse paso en Tokio, pero Hina y él no disfrutan de la química ni las broncas que hacían de Taki y Mitsuha tan divertidos en Your Name, y la historia pierde toda urgencia durante un largo trecho hacia la mitad antes de volver para el clímax. Aun y todo, es divertida de ver y deliciosa de observar, por no hablar de que es un soplo de viento fresco si la comparamos con la uniformidad de tanta animación americana.

El tiempo contigo en IMDb